Cómo convertirse en autónomo. ¿Cuándo dar ese paso?
Para comenzar, definiremos el concepto de “autónomo”: Autónomo es el trabajador que realiza sus labores por cuenta propia, frente al empleado normal de una empresa, que se llama trabajador por cuenta ajena. El trabajador autónomo realiza las tareas sólo, es decir, no suele tener empleados a su cargo.
Comenzar por darse de alta como autónomo
En la práctica, necesitamos darnos de alta como autónomos para poder emitir facturas con nuestro nombre y DNI. Aunque no es sólo ésta la razón por la que a un autónomo le conviene estar dado de alta en la Seguridad Social. Cuando ofrecemos productos o servicios a otras personas o empresas, necesitamos disponer de una cobertura legal que nos dé seguridad a nosotros mismos y a nuestros clientes.
Aparte de darse de alta como autónomo, el trabajador debe suscribirse a un IAE (impuesto de actividades económicas). El IAE es una clasificación de actividades, dependiendo de la tarea o tareas que se vayan a realizar, el trabajador autónomo debe darse de alta en uno o varios epígrafes del IAE
Cuotas que debe pagar
El autónomo tiene que pagar unas cuotas a la Seguridad Social, que dependen de la base de cotización que tenga. La base de cotización es como el sueldo base en función de lo que se cotiza a la Seguridad social. Cuanto mayor sueldo base, mayor será la tasa que se pague a la seguridad social. En la práctica, casi todos los trabajadores autónomos eligen pagar el mínimo (que está sobre los 210 euros al mes), poniéndose el mínimo como base de cotización. Una base de cotización más alta nos daría derecho a una pensión más alta cuando nos jubilemos.
Las cuotas de los trabajadores autónomos tienen algunos descuentos y bonificaciones según nuestro perfil. Por ejemplo, un autónomo de menos de 30 años de edad, tiene alguna bonificación. También si lleváis menos de 2 años dados de alta como autónomos tenéis derecho a alguna reducción en la cuota.
Facturación
El autónomo tiene que cargar un IVA a cualquier empresa o profesional al que emita la factura. El IVA suele ser un 16%, aunque dependiendo de la actividad este porcentaje puede cambiar.
Aparte de cargar el IVA, el autónomo debe descontar un porcentaje (habitualmente el 15%) de la factura en concepto de IRPF. Este impuesto lo retienen las empresas a las que el autónomo factura y estas empresas lo deben ingresar en Hacienda en sus declaraciones.
Declaraciones trimestrales y anuales
El autónomo tiene la obligación de realizar declaraciones trimestrales a hacienda.
En esas declaraciones se incluye una cuenta de gastos y ganancias para calcular el IVA que ha recaudado a cuenta de Hacienda menos el IVA que ha soportado con la compra de productos o servicios ligados a su actividad económica.
Por su parte, las empresas para las que ha trabajado deben haberle retenido un IRPF en cada una de sus facturas. Las empresas ingresan ese IRPF en nombre del autónomo a Hacienda. Al final del año, el autónomo tiene que hacer su declaración de la renta. En ella se calculan los beneficios del ejercicio, contabilizando los ingresos menos los gastos que ha tenido. El autónomo cotiza sobre un 20% de los beneficios del año.
Javier Rodríguez, Director de Método Profesional, nos comenta su experiencia personal como autónomo y nos responde a algunas preguntas que se nos pueden plantear antes de dar el paso para convertirnos en autónomos
“Mi experiencia. Llevo ocho años diseñando páginas web y dos años y medio como autónomo. ¿Qué hice en los seis años y medio anteriores?
Coger experiencia, clientes, y tropezarme una y otra vez hasta encontrar la seguridad que cualquier persona necesita para saber que se está preparado para dar ese paso.
Dejé la última empresa en la que trabajé y solicité la el pago de desempleo mensualmente más un desembolso inicial por inicio de la actividad de 3.000 €. Ayuda que ofrece la Junta de Andalucía, para aquellos que quieren iniciar la actividad como autónomo una vez que se quedan en el paro (siempre y cuando tengas cotización y demuestres que ese dinero lo vas a emplear en prepararte para trabajar).
185 € mensuales de cuota de autónomo en los dos primeros años más la retención del 7% de lo que facture. Cantidad que se ve compensada con los 230€ que recibía mensualmente de prestación por desempleo durante año y medio.
Una vez que te das de alta, sientes como la palabra RESPONSABILIDAD cae sobre tus espaldas diciéndote: “antes trabajabas a tu manera, ahora prepárate para trabajar a tope”. Pero la cosa funciona, o por lo menos en mi caso funcionó.
No comparto la idea de “trabajar en pijama”. Si tienes el estudio en casa empezarás por levantarte cada vez más tarde y acostarte cada vez más tarde también. Te entretendrás más, escuchando la televisión de fondo, recibiendo las llamadas de tus padres/amigos, abriéndole la puerta al cartero y recordando que tienes que poner una lavadora, el lavavajillas, y que la cervecita está a diez pasos de tu escritorio. Yo tuve que tomar la decisión de sacar el trabajo de casa porque es muy peligroso”
A continuación, responderé algunas cuestiones que se os pueden plantear:
- ¿Es necesario hacer declaraciones de las aportaciones dinerarias recibidas por contraprestaciones que se den a terceros, siempre y cuando no superen los 3.005 Euros al año? Esto no es cierto. El tema no es que puedas emitir facturas por debajo de ese valor. La cosa está en que Hacienda no suele investigar ingresos/transferencias de dinero que están por debajo de ese margen y de ahí la leyenda urbana de que se puede facturar sin superar los 3 mil €. Para poder emitir una factura legal tienes que ser una persona física (autónomo) o jurídica (SL, SA, etc).
- Montar una sl tiene más ventajas que convertirse en autónomo, debido a que el autónomo asume una responsabilidad total con su patrimonio particular, mientras que las S.L tienen un limite de responsabilidad. Es cierto que el autónomo pone en riesgo su patrimonio personal ante sanciones, etc, pero la SL no libera de ello tampoco. La SL responde con el patrimonio de la empresa. Haceros a la idea que crear una sociedad limitada es como crear una persona, y esa persona responderá ante sus deudas con todo su capital (dinero, inmuebles, etc…) Los 3.015 € son los necesarios como aportación inicial para iniciar la actividad de una SL. Eso sí, si hay algún problema finiquitan la sociedad y no pierdes tu piso, pero ojo, si eres el administrador de la empresa y se demuestra fraude por tu parte, pagas con tu patrimonio igual que un autónomo. Es diferente no pagar por una suspensión de pagos que no hacerlo porque te has ido de vacaciones al caribe y te has guardado el dinero en un banco suizo.
- ¿Merece la pena darse de alta como autónomo si sólo se tienen trabajos esporádicos?
De momento tenéis trabajos esporádicos porque tenéis el foco fijado en varios puntos, y el diseño web no es más que uno de ellos. Si enfocas a una actividad y te la tomas como actividad principal, te puedo asegurar que el trabajo viene.
En definitiva, hacerse autónomo o montar tu propia empresa es una decisión complicada pero que tarde o temprano sale, porque va unida a la personalidad del emprendedor. El emprendedor que disfruta con su trabajo, tendrá trabajo y se sentirá pleno dedicándole horas y horas a su labor. El emprendedor carambola, ese que sólo quiere y busca dinero y más dinero es el que le auguro un final trágico como profesional autónomo y empresario.
Para dar el paso, hay que sentir que ha llegado el momento de dar el paso y, además, saber que con ese paso la incertidumbre llegará a tu vida. El tema está en saber si pensáis que esta profesión merece la pena para llevar esta incertidumbre a vuestras vidas…. yo lo hice y no puedo quejarme pero os aseguro que a veces se pasa mal, muy mal.”
Podéis obtener más información en:
http://www.juntadeandalucia.es/empleo/autonomos/plan_mas_autonomos/informacion_general.html
http://www.autonomoscm.org/autonomoscm/elautonomo/index.htm


